martes, 31 de mayo de 2011

Paráclito

“Si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito”
Jn 16,5-11
Paráclito significa literalmente “aquel que es invocado”. Para la teología bíblica vendría a ser el “abogado defensor”, y en general ha pasado a llamarse así al Espíritu Santo. En el texto de hoy el Resucitado parece encontrar en el Espíritu la continuidad de su presencia, de su acción en el mundo y en el ser humano, prolongada y hecha eterna.  No se ha ido de nosotros, ha tomado otra forma, nos acompaña de un modo diferente, auténtico, más allá de lo humano y limitado. Ese Espíritu es un abogado que da la cara por nosotros. Ese que nos defiende en todos los procesos, ante buenos o malos, cuando somos buenos o malos. Nos quita el peso de la propia defensa, nos cierra la boca y nos justifica. ¿Será porque nos quiere y es consciente de nuestro buen corazón? Nos defiende y protege del mal, y hasta de nosotros mismos, nuestras autoinculpaciones”… Siente hoy la presencia de Dios, en su Espíritu, queriéndote, apostando por ti, ayudando a superarte…


lunes, 30 de mayo de 2011

Testigos

“Seréis mis testigos, porque habéis estado conmigo desde el principio”
Jn 15,26-16,4
Testigo es aquel que ha visto algo extraordinario, por bueno o por malo, y que experimenta un cambio en su vida a raíz de aquel acontecimiento. Alguien que no puede ni debe callarse, a quien se le hará declarar ante los tribunales en beneficio de la verdad y la justicia. Alguien que tiene pruebas contundentes sobre tal situación o persona. Es exigente eso de ser testigo. Por eso es más cómodo callarse, volver la vista y no mirar aquello que luego me va a reclamar. O mejor, decir que yo no estaba allí, que  no vi nada, que no sé nada, que no conozco a esa persona. El Resucitado nos reclama una palabra de cara a los demás: que digamos su vida, sin miedo y sin mentiras. Que abramos el corazón y expresemos el fuego que de Él hemos recibido. Y nos exige valentía. Para creer y para anunciar. ¿Cómo estoy siendo testigo de Jesucristo entre los que me rodean?


domingo, 29 de mayo de 2011

Diálogos en la Vida: "La puerta de los sentimientos"

Viviréis

“Vosotros viviréis,  porque yo vivo”
Jn 14,15-21
¿Acaso queremos otra cosa más que vivir?  Nos movemos inconscientemente por vivir bien, por vivir más y hacerlo mejor. Por defender nuestra vida y darle calidad. Hay gente para quienes la vida es un tormento continuo. Pero nadie quiere dejar de vivirla… En cristiano, vivir, no tiene límites. Llevamos en nuestros “genes” la vida del Resucitado. Por encima del tiempo limitado, por encima de la fragilidad física o del dolor moral que se llama pecado. Por encima de tristezas o rutinas… ¡Estamos llamados a vivir como Jesús, el Hombre eternamente vivo! Su vida, en calidad y en inmortalidad, es para nosotros una promesa para el futuro, pero también un reto para el presente. ¿Qué estoy haciendo para que mi vida sea más digna, más plena, y para que sea así también la vida de mis hermanos? Con Jesús no nos amenaza la muerte, sino que nos seduce la vida…


sábado, 28 de mayo de 2011

Mundo

“Vosotros  ya no sois del mundo”
Jn 15, 18-21
Para san Juan, el evangelista, el mundo siempre tiene una connotación negativa. Es el lugar donde la fe se cuestiona, donde se lucha, donde sólo existen dificultades. El cristiano se debe poner una coraza para sobreponerse al mundo y a sus efectos. Para Jesús el mundo es el lugar donde encarnarse, poner la tienda y descalzarse…  Con frecuencia criticamos todo lo que vivimos, la sociedad, la política, los nuevos valores y comportamientos… ¡Todo nos parece tan crítico y amenazante! El mundo es el lugar más amado de Dios, el mismo en que decide poner su tienda. Al mundo, nueva Galilea, envía el Resucitado a los suyos. Somos del mundo y estamos en el mundo, pero para cambiar el mundo desde dentro. Afina y suaviza hoy tu mirada sobre la realidad exterior. Y piensa qué hay de positivo en aquello que te rodea, y qué estás haciendo por hacer del mundo un hogar de resurrección.


viernes, 27 de mayo de 2011

Amigos

“A vosotros os llamo amigos”
Jn 15,12-17
Amigo es lo contrario a siervo. Jesús comienza un nuevo modo de relación con los suyos: de igual a igual, con confianza, sin imposición. Y por supuesto, desde el amor absoluto, buscando en todo el interés del otro. Con respeto y libertad, desde la intimidad. Abierto a que la amistad siga caminando y creciendo. A veces, donde nosotros decimos “amigos”, queremos decir “siervos”, y como siervos utilizamos a nuestros amigos… Es una revolución en la tradición de Israel que un creyente se dirija a su Dios como un amigo. ¡Eso sólo pudo hacerlo Moisés! (Ex 33, 11) Ni la sumisión, la obediencia o el temor. Al Resucitado le gusta que le sintamos amigo y como tal quiere caminar con nosotros. Piensa, en este día, cómo es tu relación con tu Dios y en qué puede ayudarte sentirlo y tratarlo como lo que Él quiere ser para ti… ¡Y no te olvides de dar gracias por tus amigos!


jueves, 26 de mayo de 2011

Amar y guardar el amor (Sexto domingo de Pascua, 29 de mayo)

Tenemos cierta tentación a guardar las cosas importantes. Guardamos recuerdos en el corazón o en cajones, guardamos objetos que tienen valor. Y al volver sobre lo guardado, lo enriquecemos. Jesús pide guardar sus mandamientos. Que no son los diez de Moisés, sino sus acciones, sus palabras, sus bienaventuranzas. ¡Guardar su memoria! Esto no es un ejercicio de interiorismo o melancolía. Equivale a actuar. Amar al Resucitado, expresarle amor, es actuar como Él, empeñarse en sus obras, configurar la propia vida con la suya… Amar al Resucitado y comprometerse con la sociedad y los hermanos son la misma cosa. Y quien es capaz de hacer esto, está con Cristo y con el Padre. ¡Vive en su adentro la vida de Dios!  Así de fácil se presenta la vida del cristiano...

Samaría era una tierra difícil. Ya lo fue para Jesús convencer a aquella mujer a la orilla del pozo… Tenían muchos prejuicios, sociales y religiosos. No a las normas, ni a las autoridades o jerarquías, no a las personas y lugares sagrados… Y Felipe supo llevar el Evangelio de Jesús, cuestionar sin hacer daño. Sencillamente con sus obras, las mismas que los samaritanos “habían oído y ahora estaban viendo”. Antes y ahora, no es la palabra, ni la norma, ni la organización lo que convence o atrae: son las obras de salvación que somos capaces de hacer. Es el amor a Cristo manifestado en “guardar sus mandamientos”.Y sin perder nada “la ciudad se llenó de alegría”.

Falta alegría en nuestras ciudades y casas. En nuestras comunidades. Esa que trae el Resucitado por medio de las obras humanas que concretan la salvación. Falta alegría en los evangelizadores, los nuevos Felipe.  Faltan evangelizadores que utilicen “mansedumbre, respeto y buena conciencia” en sus relaciones con los demás… Quizás nos falte el amor necesario, a Jesús y a los hermanos, para transmitirles con nuestras obras el amor que Dios nos tiene. El amor que Dios les tiene.
Sexto domingo de Pascua (A)
Hechos de los Apóstoles 8, 5-8. 14-17
Salmo 65
1 Pedro 3, 15-18
Juan 14, 15-21
Homilía de dominicos.org
Reflexión de J.A. Pagola, y aquí
Reflexión de Ser fraile

Permaneced

“Permaneced en mi amor”
Jn 15, 9-11
Es muy fácil comenzar proyectos, ilusionarse con lo que no se tiene y se desea, cambiar un poco, dar un pequeño e ilusionante paso. Es muy cómodo estar siempre empezando, cambiar de ruta cuando la que seguimos no nos satisface. Eso no tiene mérito. Pero permanecer es difícil. Y además, no se lleva. Se lleva probarlo todo sin comprometerse con nada. Permanecer es apostar por algo, y seguir haciéndolo aun cuando vengan las dificultades. Permanecer es elegir la tierra en la que quiero echar raíces y no moverse de ella. El mérito de permanecer no está en el objeto o el fin que se desea, sino en la persona que desea. ¡Eso sí es importante! La Pascua nos invita a no desistir de amar, sobre todo cuando el amor duele, y exige, y confunde y contraría. El Resucitado no echa en cara las injusticias de los amigos, ni los cambia por otros. Los ama cuando no son amables. ¿Cuál es la tierra donde el Resucitado te pide que extiendas tus raíces? ¿Cuáles las personas que te exigen un amor y compromiso constantes?

miércoles, 25 de mayo de 2011

Unidos

“El que permanece unido a mí da mucho fruto”
Jn 15,1-8
Si una rama decide separarse del tronco, o el tronco de la raíz, o la flor de la rama, el fruto se frustra. Y se frustra la planta misma. Los aspectos esenciales de la vida (el amor, la felicidad, el ser o el hacer) funcionan dentro de una gran cadena. Todo en el universo es un inmenso mecanismo donde todo influye en todo, de tal forma que nada existe por un solo ser, por un solo movimiento. Unidos somos lo que estamos llamados a ser. Solos nos perdemos, no llegamos lejos. Ni el orgullo o el individualismo hacen crecer a un ser humano. La Pascua crea en sí una cadena de vida que se contagia, que genera más vida. Así como la primavera despierta a la naturaleza entera a modo de coro… Piensa en este día… ¿de quién recibes vida pascual? ¿a quién la estás dando? Que seas hoy de los que unen, no de los que separan…


martes, 24 de mayo de 2011

"Indignarse sin amar crea siempre nuevas víctimas"

Fr. Santiago Agrelo, franciscano, es Arzobispo de Tánger. Ofrece una reflexión interesante y profunda
sobre los acontecimientos que se viven en nuestro país
en los últimos días.

Santiago Agrelo,
20 de mayo de 2011

Silvia Rozas me pregunta: ¿Qué piensas de @acampadasol? ¿Qué piensas del movimiento de indignación? Querida Silvia: la tuya es mucha pregunta para quien tiene sólo una versión mediatizada de lo que está aconteciendo. Aun así, intentaré decir algo sobre ello, aunque no sea otra cosa que pensamientos sueltos de un espectador lejano.

Cuando empezaron en los países del Norte de África los movimientos populares que reivindicaban justicia y libertad, intuí que aquello era el principio de un proceso que se extendería también a los países de Europa. La mía no era una intuición profética sino una deducción lógica: La mentira es un verbo perverso que ha puesto su tienda en la política; la corrupción ha invadido y gangrenado los tejidos de la sociedad; desigualdades lesivas de la vista y de la conciencia, injusticia, opresión, prepotencia, son corrosivos echados cada día sobre la piel de los pobres.

En una situación así sorprendía que no se hubiese levantado ya un viento de protesta, hería el conformismo de los jóvenes, y me parecía suicida el sopor de las conciencias. El grito de los pobres contra la injusticia lo dan desde hace mucho tiempo los emigrantes, que llevaron a los caminos la rebelión de los oprimidos, su lucha por una utopía de libertad y justicia.

Pero ese grito no tuvo, no tiene, una estructura de poder que lo haga resonar en los oídos de la sociedad. No interesaba oírlo. Hemos aprendido que mueren, como en su día aprendimos la tabla de multiplicar. Ahora, cuando la humillación entra en nuestras casas en forma de crisis que te niega la dignidad del trabajo y la justicia del pan, ahora caemos en la cuenta de que hay cosas que cambiar. Y ésta es la verdadera cuestión: ¿Qué es lo que se ha de cambiar? He oído hablar de la ley electoral, de las listas de los partidos...

O Lumen Ecclesiae



O lumen Ecclesiae, Doctor veritatis,
Rosa patientiae, Ebur castitatis.
Aquam sapientiae propinasti gratis.
Praedicator gratiae, nos iunge beatis.

Oh, Luz de la Iglesia, Doctor de la Verdad,
Ejemplo de Paciencia, Ideal de Castidad,
que nos diste a beber con largueza el agua de la Sabiduría.
Predicador de la Gracia, únenos a los Santos.


La antífona "O Lumen" es una de las oraciones más antiguas que la Familia Dominicana dedica diariamente a su Fundador, santo Domingo de Guzmán. Sirva -en este día de la Traslación de sus restos- para felicitarnos por la fiesta que celebramos.

24 de mayo de 1233: Traslación de Santo Domingo


Después de la muerte de santo Domingo, aumentando evidentemente los milagros  y no pudiéndose ocultar su santidad por más tiempo, la devoción de los fieles consideró decoroso trasladar con reverencia su cuerpo, que se hallaba depositado en un lugar humilde, a otro lugar más noble. Parecía clamar en favor de ello el sarcófago del Santo; pues creciendo la devoción del clero y del pueblo hacia él, se iba elevando un monumento sobre el suelo, como si una fuerza interior apretara hacia afuera.

Se habían congregado entonces muchos frailes para el capítulo general, en el año del Señor de 1233. […] Establecida la hora, y apenas abierto el sepulcro con instrumentos de hierro, al instante salió con fuerza tal fragancia de suavísimo olor, que parecía que se había abierto, no un sepulcro, sino un almacén de perfumes.
 

Paz

“Os dejo la paz;  os doy mi paz”
Jn 14, 27-31
No es la paz que se estila en el mundo, que suele traer sorpresas desagradables. Esa que se mezcla con interés, venganza y derrota. Esa misma que deja mal sabor de boca con tanta frecuencia. No es la paz de los organismos internacionales, ni la de las democracias más perfectas. Tampoco la de las guerras que se acaban o las discusiones zanjadas. Porque la paz de este mundo nunca es perfecta, ni siquiera está del todo definida… Hay una paz que brota de adentro, que se recibe como un don. Que no es ausencia de conflictos, sino fortaleza en ellos. Una paz que se conquista y que está por encima de los momentos difíciles. Es más: que está en los momentos difíciles. Pide en este día, para ti y para los tuyos, la paz de Cristo. Construye, acoge en tu interior, la paz que estás buscando fuera de ti.


lunes, 23 de mayo de 2011

Mostrarse

“¿Por qué te muestras a nosotros y no al mundo?”
Jn 14,21-26
Mi Padre amará a quien me ama, y yo también le amaré y me mostraré a Él”. Dice la máxima famosa que algunas razones del corazón no las comprende la razón… Hay un tipo de conocimiento al que se llega por el amor. Quien ama tiene una capacidad especial para conocer lo que los científicos nunca podrán analizar en sus laboratorios. Es un conocimiento más real y práctico, más profundo. Y –sobre todo- capaz de traer una felicidad que no suele venir por lo racional. La experiencia de recibir al Resucitado tiene mucho de afectiva, de “cordial”. El amor tiene la capacidad de responder a muchas preguntas, de despejar muchas dudas, de mostrar muchas verdades… En este día acoge al Dios que, desde el amor, quiere mostrarse ante ti.


Trailer de la película "Domingo, Luz de la Iglesia"



La película, con la vida de Santo Domingo, llegará a España este verano con la JMJ. El trailer es una buena manera de felicitarnos en vísperas del 24 de mayo, fiesta de la Traslación de los restos de Santo Domingo.

domingo, 22 de mayo de 2011

Diálogos en la Vida: "Con lo que nos ha quedado"

Conocer

“¡Tanto tiempo contigo y aún no me conoces!”
Jn 14,1-12
Seguro que nos pasa como a Felipe. Tantos años viviendo con Jesús y apenas lo conocemos todavía. Desde pequeños fuimos bautizados, aprendimos a rezar, nos asombramos de los testimonios fantásticos que hablaban de Él. Luego tuvimos que reestructurar nuestra fe, hacerla más madura, responder de otra manera. Hemos vivido crisis y experiencias importantes, tal vez hasta elecciones decisivas. Conocer es retener, y Jesús siempre se nos escapa. Es más. Más grande, más hermano, más cercano… Siempre más. No importa no conocerlo aún del todo. Lo que importa es buscarlo, seguir en el camino, rastrear sus huellas, ir descubriendo de Él un pequeño rasgo nuevo cada día… Permanece atento/a al Dios que quiere dejarse conocer hoy a tu lado…


sábado, 21 de mayo de 2011

Magníficat dominicano




Alabar, mi alma se alegra en Dios.
Alabar, mi alma glorifica al Señor.
Él, que es poderoso,
Obras grandes ha hecho por mí,
se fijó en la sierva del Señor.

Magnificat, Magnificat,
Anima mea, dominum

Bendecir, bendecir al pueblo de Dios.
Bendecir, bendecir el nombre del Señor.
Todos los pueblos me dirán bendita:
se fijó en la sierva del Señor.

Predicar, predicar la palabra de Dios.
Predicar, predicar su verdad en la tierra.
Enséñanos a seguirle
y muéstranos su camino
porque santo es su nombre. Amén

Obras

 “El que cree en mí  hará las obras que yo hago”
Jn 14,7-14
El objetivo de la vida, para mucha gente, (tal vez para nosotros) consiste en hacer grandes obras. La Historia no guarda los nombres de aquellos que pasaron por ella sin hacer nada interesante. Sencillamente no existieron. Para algunos no llegar a hacer nada serio supone una frustración o fracaso… A lo largo del día hacemos cientos de pequeñas obras de manera habitual. Buenas o malas. Sin apenas dejar huella. Pero imprescindibles. Las obras de Jesús tenían mucho de humanidad, de cercanía, de reconciliación y sanación. Obras pequeñas que adelantaban el Reino. Miraban a la persona y a su bien. Nunca pretendió el Maestro tener una placa, una escultura o un nombre en letras doradas. Las obras de Cristo, sencillas y humanas, son las que estamos llamados a realizar. La grandeza de nuestra vocación pascual se esconde en los detalles pequeños. ¿Qué puedes hacer hoy para prolongar las obras del Resucitado?




viernes, 20 de mayo de 2011

Piedras vivas (Quinto domingo de Pascua, 22 mayo)

La comunidad cristiana comienza a extenderse de forma abundante, los discípulos necesitan organizarse en orden a servir mejor. Eso dice la primera lectura de los Hechos. La semilla del Resucitado enseguida fructifica en Jerusalén y en el mundo pagano. Y ahora parece que fuera más difícil, que nos desanimásemos antes, que sólo mirásemos a los cristianos por estadísticas y números, que nuestra organización nos resulte lejana y fría. Y desde siempre el conflicto como oportunidad de conversión y crecimiento. ¡La Historia nos dice que cada dificultad ha supuesto una revitalización del Evangelio!

La fe no es de otros. Ni tampoco la Iglesia, en sus estructuras, formas, imágenes o palabras. Mi trabajo no es de otros, aunque yo no sea dueño. Ni mi casa o el coche que utilizo. En lo que hago y vivo se esconde mucho de mí. En mis grupos, en mis amigos… En el mensaje de Cristo vivido en la Iglesia yo soy una piedra más. Que unida a otras piedras sostiene el edificio. Existen piedras que son cimiento y otras que son bóveda, o cúpula. Hay piedras que son muro, y otras que se esconden para dar más fuerza. Diferentes, pero necesarias, complementarias. ¡Imprescindibles todas! En cuanto alguna deja de ocupar su lugar el edificio se queja y se resiente. Es fácil quejarse de las piedras pesadas, o de aquellas que parecen inútiles, de las piedras feas o discordantes. Es cómodo culpar a las que están abajo o a las de arriba. Diferentes, pero necesarias. Todas permanecen en tensión allí donde las soñó el arquitecto.

De piedras se hacen los buenos caminos. Cristo es camino. Existen autovías, autopistas, caminos de tierra o senderos rurales. Cada uno conduce a un lugar diferente. Existen caminos siniestros, y otros que son vía muerta, sin salida. Unas veces la vida nos va llevando. Pero casi siempre elegimos según un proyecto. Quizás, a donde quieras ir y llevar tu vida, Jesús pueda acompañarte… Y existen miles de verdades que se comercian a bajo precio en los mercados de la demagogia. Yo trato de imponer las mías, verdades de gritos y condenas, pretenciosas e impositivas. Y Cristo tiene una verdad diferente, una alternativa a las nuestras, una verdad con mayúscula. Hay también cientos de vidas que uno quisiera vivir más allá de la propia. Vidas que se comercian y se envidian, se publicitan y falsean. Vidas de ciencia ficción o de lujo. Pero Cristo ofrece una vida diferente, con sello de eternidad y de amor solidario, con calidad y dignidad… ¿Volvemos a elegir su oferta?
Quinto domingo de Pascua (A)
Hechos de los Apóstoles 6, 1-7
Salmo 32
1 Pedro 2, 4-9
Juan 14, 1-12
Homilía de dominicos.org
Reflexión de J.A.Pagola, y aquí
Reflexión de Ser fraile

Conmigo

 “Volveré  para llevaros conmigo”
Jn 14,1-6
Tomás no sabe a dónde va Jesús. Pero a Jesús no le importa. Tampoco le da detalles. Sólo debe importarle que la meta de los discípulos es vivir con el Maestro. “Conmigo”. A veces nos sentimos demasiado solos, y llegamos a pensar que Jesús debería volver, acercarse a nosotros, librarnos, protegernos, cuidarnos… Toda nuestra existencia puede ser un continuo vivir a su lado, con Él. ¿No nos pasa a veces que tenemos a personas queridas cerca y ni las disfrutamos? ¿O que ni siquiera sabemos gozar del estar a solas con nosotros mismos? Nos cuesta tomar conciencia de las presencias que son demasiado habituales… Hoy, de nuevo, aunque no lo sientas o te cueste percibirlo, Jesús sigue cumpliendo su promesa de vivir contigo… ¿Por qué no decides tú vivir con Él?


jueves, 19 de mayo de 2011

Recibir

“Quien me recibe, recibe al que me ha enviado”
Jn 13, 16-20
Nos cuesta recibir. Parece que nos han educado para dar, para producir, para sentirnos útiles. Como si recibir fuera de pobres, o de gente incapaz de conseguir nada por sí misma. Hay muchas cosas que uno no puede conseguir por sí mismo. De hecho, lo más importante de la vida se recibe de otros. ¡Cuánto hemos recibido de nuestros padres, maestros, nuestros buenos y grandes amigos! Durante muchos siglos se pensó que la vida de Dios (su gracia) no se recibía si no se daban unas condiciones previas. Más bien había que merecerla. A Dios se le recibe gratuitamente. Yo no lo fabrico, ni tampoco lo alcanza mi esfuerzo. En la vida con Cristo -en su amistad- recibimos la vida de Dios. Deja, en este día, que Dios entre un poco más en tu vida. ¡Atrévete a recibirlo, sin hacer nada extraordinario! ¡Atrévete a sentirlo!


miércoles, 18 de mayo de 2011

Salvar

“No he venido para condenar, sino para salvar”
Jn 12, 44-50

Tan acostumbrados estamos a esta palabra, que ya no sabemos lo que significa. “Algo religioso”, podríamos decir. Llamamos Salvador a Jesús, pero apenas sabemos qué consecuencias tiene eso. Salvar es sacar del agua a quien se está ahogando. Salvar es curar a un moribundo con quien ya no se cuenta. Salvar es apostar por quien parece ya condenado. Salvar es educar a un niño, atender una ventanilla, conducir un autobús, preparar una comida. Salvar es lo que hace mucha gente, en su trabajo, en su casa, en la sociedad. Porque se puede vivir salvando, o condenando. Pero también se puede vivir escondiéndose, haciéndose indiferente. Y eso es quizás lo peor. El Resucitado sigue empeñado en salvar, en encontrar colaboradores en su obra de salvación. Piensa hoy: ¿A quién puedes ayudar a salvarse? ¿Cómo puedes evitar las condenas? ¿Cómo sentir la salvación de Dios a tu lado?

martes, 17 de mayo de 2011

Voz

“Mis ovejas conocen mi voz y yo las conozco a ellas”
Jn 10, 22-30
El mundo que nos rodea está lleno de voces y de gritos. Hay demasiada gente intentando captar nuestra atención, y a muchos les escuchamos y hasta les damos algo de lo nuestro. Hay demasiado ruido que dificulta la comunicación y el silencio, la palabra pensada y sentida. ¡Cuánto nos cuesta pararnos y encontrar la paz interior! Entre tantas voces, sólo una tiene fuerza para percibirse en el silencio, en tu adentro, en lo más profundo y escondido. Una voz conocida, demasiado familiar. Una voz que serena, que se sabe nuestro nombre, que tiene la capacidad para sacar todo lo bueno que escondemos dentro. Te conoce, más allá de tus apariencias o etiquetas, las que te ponen o te pones… En el día de hoy, haz silencio para escuchar su voz. Permítele que te conozca y te ayude a conocerte.


 

lunes, 16 de mayo de 2011

Salve Dominicana




“Recordando que Santo Domingo había encomendado el cuidado de la Orden a la Virgen María, como a  su patrona especial, y considerando también que el Señor en el Evangelio no les había dejado más que un apoyo, es decir, a su Madre, se acogieron a la piadosísima Virgen, como a esperanza única, y determinaron que en su honor se hiciera una solemne procesión hasta su altar después de las completas. Todos los frailes se reunirían para cantar devotamente la antífona “Salve Regina”. Hecho lo cual, cesó por completo la tempestad mencionada; desde entonces todo fue propicio a la Orden, sin duda por el patrocinio de santo Domingo intercediendo ante el Señor. Un concurso de gente acudía a esta procesión; la devoción de los frailes, los piadosos suspiros, las lágrimas de gratitud, y las visiones maravillosas se manifestaron de múltiples maneras. Pues muchos vieron en el altar de la Virgen cuando llegaban los frailes, que Ella misma avanzaba desde lo alto del cielo con una multitud de ciudadanos celestes. Al llegar a las palabras de la invocación, Oh dulce María, les bendecía y se inclinaba de igual modo que lo hacían los frailes. Cuando ellos se retiraban, la veían volverse al cielo con sus conciudadanos.

Reconociendo, pues, los frailes que habían recibido tantos beneficios de la Virgen, Madre de la Misericordia, por el canto de la antífona Salve Regina, y también con la esperanza de recibir en lo sucesivo otros muchos, determinaron que se observara para toda la Orden este modo de hacer la mencionada procesión. Esto se estableció en primer lugar en Bolonia, y después se difundió por toda la Orden.”
Fr. Rodrigo de Cerrato op, “Vida de Santo Domingo”, segunda mitad del s. XIII


Pastor

“Yo soy el pastor que da la vida por las ovejas”
Jn 10,11-18
No estamos muy acostumbrados al lenguaje “pastoril”. Nos suena a género literario antiguo, o a aquello que algunos de nuestros políticos -u otros poderosos- quisieran que fuésemos. Israel había identificado a Dios como un pastor que le cuidaba, y ellos se sentían como esas ovejas indomables y aventureras, que se iban alejando o acercando a Él, según las circunstancias. Y así, el pastor aplicaba sus medidas correctoras… Jesucristo se presenta como un pastor BUENO. Tan bueno, que da la vida por sus ovejas. Cuando las ovejas se despistan con tanta facilidad, cuando hay pastores que no tienen escrúpulos en perder alguna en el campo, cuando sólo interesan por el rendimiento económico de su carne, su lana o su leche, cuando sus  vidas valen tan poco… Jesús da la vida por cada una de ellas. La vida de Jesús vale tanto como la tuya o la mía. Él quiere ponerla a la misma altura, darle el mismo valor. Piensa en el día de hoy en el amor que Dios te tiene… hasta dar por ti su vida.


domingo, 15 de mayo de 2011

Diálogos en la Vida: "El camino es la meta"

Puerta

“Yo soy la puerta  por donde entran las ovejas”
Jn 10,1-10
La puerta es el lugar natural para entrar o salir de algún sitio. La sorpresa en la mañana de Pascua fue la “puerta” del sepulcro abierta, mientras que los discípulos cobardes cerraban a cal y canto las suyas. Dios, al entrar en el mundo por la Encarnación, pasó por la misma puerta que todo ser humano. Hay gente que pega portazos; a otros las puertas les quedan pequeñas. Incluso hay ladrones que fuerzan puertas para hacer daño. Todo lo que el Resucitado quiere hacer en nosotros necesita nuestro consentimiento. Porque no nos visita Dios imponiendo u obligando. ¡Le encanta llamar a nuestra puerta, tocar a nuestra libertad! Cristo es “la puerta”, no una más, no una cualquiera. La puerta enfrente de la nuestra. Nuestro amigo respetuoso, el que se ofrece y se regala. El que no se impone. ¿Cuánta gente fuerza a diario las puertas de tu vida? ¿Cuántos pasan avasallando, haciendo daño? Intenta abrir hoy, un poco más, la puerta de tu vida a su visita...

sábado, 14 de mayo de 2011

Amaos

 “Amaos unos a otros como yo os he amado”
Jn 15, 9-17
Nunca fue fácil amar.  Sin amor no podemos vivir.  Pero el amor, en todas sus facetas, es el motivo de nuestros mayores sufrimientos y heridas. También el sentido de nuestras empresas y búsquedas. Cada día volvemos a empeñarnos en la tarea. A cada rato lo exigimos de los otros. ¿Qué sería de la vida sin amor? Todo, menos vida de calidad. Y a pesar de todo, siempre estamos empezando. No sabemos amar. Llamamos amor a lo que es egoísmo, interés, placer, utilización del otro… Y decimos los creyentes que Dios es amor. Por eso, todo compromiso de amor que quiera prosperar ha de mirarse en Dios, en la vida amorosa y resucitada del Nazareno. La plenitud del amor viene del “como yo os he amado”. Ese es el patrón de una vida realizada. Lee hoy el Himno del amor, de Corintios 13. Saborea hoy el amor que Dios te tiene y procura reflejarlo tú en los que te rodean.


viernes, 13 de mayo de 2011

Sobre Dios y sus cosas

El teólogo jesuita José Ignacio González Faus

Querida Pilar: quisiera  darte las gracias por la columna del día de Pascua sobre Dios y sus cosas:por tocar el tema con seriedad y respeto, único modo digno tanto para creyentes como no creyentes.

¿Me permites añadir algo sobre "las cosas de Dios", para ti y todos los habitantes de la duda? Ahí van cuatro reflexiones de creyentes que, para un cristiano, son decisivas.

Allá por los tiempos de Jesús se cuenta de un rabino que perdió la fe, con el comprensible escándalo social en una sociedad cerrada. Pero otro maestro comentó sobre él: "Dichoso el rabino X porque podrá practicar el bien sin esperar recompensa". Es la lección (y casi la envidia) que desde hace años me dais muchos de vosotros. Jesús dijo también que no es el que dice "Señor, Señor" el que entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad del Padre. Y he visto que algunos no creyentes cumplís la voluntad de Dios mejor que muchos de nosotros.

Además, un gran profeta del catolicismo del siglo pasado (Emmanuel Mounier, fundador de la revista Esprit) escribió que, en el futuro, los hombres no se distinguirán por la postura que tomen ante el tema de Dios sino por la que tomen antes los condenados de la tierra. Y, en la misma línea, esa impresionante conversa que prefirió quedarse fuera (Simone Weil) dejó escrito: "No es por la forma en que un hombre habla de Dios, sino por la forma en que habla de las cosas terrenas como se puede discernir si su alma ha permanecido en el fuego del amor de Dios".

Evangelizar como Jesús (Cuarto domingo de Pascua, 15 mayo)

Las primeras crónicas de la Iglesia, expresadas en los Hechos de los Apóstoles (primera lectura), nos hablan del éxito de la evangelización tras el día de Pentecostés. Pedro y el resto de los discípulos convencían con su palabra escueta, pero con sus obras poderosas. Y se iban uniendo muchos al proyecto de Cristo que ellos ofrecían.

Parece que los tiempos han cambiado. Que ni las palabras que decimos alcanzan eco entre la gente necesitada de Dios, ni las obras que hacemos convencen de que el Reino está cerca. ¿Quizás porque no hay sed? ¿Tal vez porque los predicadores no nos lo acabamos de creer del todo? ¿Será que lo de Dios no tiene gancho hoy día? Deberíamos saber encontrar el modo en que la Buena Noticia alcance las heridas del corazón humano, el hambre de eternidad que –escondido- le habita, el ansia de un “algo” más grande que le mueve por dentro.

Jesús tenía un modo muy peculiar de evangelizar. ¿No será que se nos olvida fácilmente? Se aprendía el nombre de las personas, sabía acercarse a cada uno de manera diferente, entablaba conversación sin hacer juicios, ofrecía al otro todo lo que tenía. Respetaba, proponía, ayudaba. Ni una palabra de condena o juicio. Tendía su mano para levantar y acompañar. Y entraba siempre “de frente”, por la “puerta”. Sin imponer, amenazar o enjuiciar. Caminaba descalzo con el pueblo, como uno más. Pero atraía por su vida interior, por su inclinación al Padre.

Pedro (segunda lectura) nos recuerda lo que nos cuesta aprender: el sufrimiento no se puede separar de las obras buenas. Ni de nada de lo humano. Pero el Evangelio es bálsamo para el dolor innato de los que quieren ser bueno...

Es, además, la Jornada de oración por las vocaciones de especial consagración. Revisemos nuestro modo de evangelizar a la luz de estas lecturas. Reavivemos las actitudes humanas de Jesús en la forma de acercarnos a los demás. Y dejemos que Él haga el resto…
Cuarto domingo de Pascua (A)
Hechos de los Apóstoles 2, 14a. 36-41
Salmo 22
1 Pedro 2, 20b-25
Juan 10, 1-10
Homilía de dominicos.org
Reflexiones de J.A. Pagola, y aquí
Reflexión de Ser fraile